domingo, 15 de febrero de 2015

El desarme


El desarme



Extracto del artículo de José María Romera en El Correo.

Del cine a la realidad hay una larga distancia. En las películas el desarme del malo se produce de una manera muy simple. Cuando se ve acorralado levanta las manos, deja caer el revólver al suelo y asunto terminado.

Pero en la realidad todo es más complejo, y si no miren estos pobres etarras que al cabo de tres años de abandono de la violencia no logran dar con el modo adecuado de liquidar sus arsenales. Hasta ahora todo se ha reducido a una pantomima en la que dos encapuchados hacían el paripé de sellar cuatro pistolas bajo las miradas de circunstancias de unos llamados verificadores internacionales.

Dado el éxito de aquel video en los círculos jocosos de internet, la experiencia no volvió a repetirse. Ahora los verificadores vuelven a salir a escena para comunicarnos escuetamente que la cosa sigue adelante.

Para no quedarse atrás, el Gobierno vasco ha presentado su propio plan al respecto. Lo ha titulado nada menos que “propuesta de procedimiento para un desarme rápido, viable y efectivo con cobertura social, internacional e institucional. Un convoy inacabable de palabras.

En el documento se percibe la mano del director de Paz y Convivencia Jonan Fernández, propietario de un estilo neobarroco. Donde el sentido común pide la disolución inmediata de la banda y entrega de su armamento, el documento invita a seguir un laberíntico itinerario con varios pasos, a cual más acrobático que más parece una garantía de eternización que un plan de desatasco.

A este paso nuestros nietos asistirán a un goteo de armas entregadas por ETA. Pero entretanto Urkullu y Fernández se habrán convertido en protagonistas de la película. El resto ya podemos esperar sentados, que hay desarme para rato.

No hay comentarios:

Publicar un comentario